
Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Efesios 5:31.
Un matrimonio cristiano debe reflejar la belleza del amor de Cristo.
Entre las muchas definiciones de hogar que recibió una revista londinense después de una encuesta, se destacan las siguientes:a) Hogar: es un mundo de dificultades afuera, y un mundo de amor adentro.b) Hogar: es el lugar donde los pequeños son grandes y donde los grandes son pequeños.c) Hogar: es el lugar donde rezongamos más y se nos trata mejor.d) Hogar: es el lugar donde nuestro estómago recibe tres comidas diarias y nuestro corazón mil.e) Hogar: es el único lugar de la tierra donde las faltas y los fracasos de la humanidad quedan ocultos bajo el suave manto del amor.Todos podemos tener un hogar así. ¿Por qué no empezar hoy mismo? Todos podemos llegar a ser felices en la medida en que nos decidamos a serlo, y en la medida en que estemos dispuestos a pagar el precio de la abnegación y del esfuerzo perseverante.
Cómo "edificar la casa". El hogar es una institución divina. Dios mismo unió a la primera pareja en el Edén.Y hoy los contrayentes siguen concurriendo al pie del altar para formalizar sus votos delante de Dios. Nada mejor entonces que los esposos inviten a Dios a ser el Huésped permanente del nuevo hogar. Con su ayuda podrán "edificar" en forma sabia y feliz un hogar sin sombras. Con cuanta belleza y sencillez expresa esta verdad fundamental la Sagrada Escritura en el Salmo 127: "Si el Señor no edificare la casa en vano trabajan los que la edifican".Por supuesto, muchas otras cosas deberían saber los esposos y padres, tales como administración doméstica, disciplina de los hijos, etc., temas que veremos en lecciones futuras.
AUTOR: LEONCIO PACO